03 .-NO NOS DEBEMOS DENOMINAR «TALLÁN»
Recopilación: Julio Vílchez Coveñas (J. V. C.)
Atribuida a: don Manuel Cielo Sosa
Tema: «Tacllanes», término que, según la interpretación expuesta en el texto, habría sido utilizado por los incas.
1. El posible origen de la denominación «Tallán»
En el idioma quechua existen dos voces que pueden servir de referencia para explicar el significado de la palabra «Tallán». Una de ellas es taclla, que significa «echarse de barriga», y la otra es tacllanes, que quiere decir «lugar donde se yace de pecho».
Es decir, según esta interpretación, los incas daban el nombre de tacllanes a los hombres de una región donde se acostumbraba a trabajar o permanecer echados de pecho.
En el dialecto sec, utilizado por los grupos étnicos de la región, no se habría encontrado, entre las numerosas toponimias conocidas, la voz «Tallán» ni tampoco «Tallanca» para referirse a la población que habitó la extensa región costera comprendida entre Tumbes y Olmos.
Según el texto atribuido a Manuel Cielo Sosa, fueron los incas quienes dieron ese nombre a la región, y los conquistadores españoles lo adoptaron posteriormente, conforme se podría apreciar en las referencias de diversos cronistas a los llamados «tacllanes».
Nota editorial: la afirmación de que los términos «Tallán» y «Tallanca» no aparecen en la toponimia de la lengua sec requiere una comprobación lingüística y documental independiente.
2. La postura de los artesanos y el origen del nombre
Esta interpretación se relaciona con la postura que adoptaban los habitantes de la región para trabajar en la elaboración de chaquiras y ceramios.
Los artesanos se echaban de pecho sobre un banquillo de poca altura, dejando libres la cabeza, los hombros y los brazos. Según la explicación recogida, esta forma de trabajar habría llamado la atención de los incas, quienes habrían dado a la región el nombre de tierra de los «tacllanes».
El historiador Luis E. Valcárcel, en su monumental obra Historia del Perú Antiguo, tomo VI, incluye un glosario de voces indígenas preparado por el doctor José M. B. Farfán, del Instituto de Lenguas Andinas del Museo de la Cultura Peruana, en Lima.
El texto señala que este alfabeto quechua fue utilizado en la Revista del Museo Nacional y aprobado por el Ministerio de Educación en 1945.
De acuerdo con ese glosario, la voz taclla provendría del quechua thallay, cuyo significado sería «echarse de barriga».
A su vez, la voz tacllanes se derivaría del quechua thalana, que significaría «lugar donde se yace de pecho».
Del mismo modo, la palabra tallapona procedería de las voces quechuas thalla puna, interpretadas en el texto como «cordilleranos echados de barriga».
De acuerdo con esta explicación, los incas llamaban «tallaponas» a los «tacllanes» que vivían en zonas altas. Sin embargo, el propio texto advierte que esta interpretación no se ajusta del todo a lo que actualmente se conoce, pues ubica a los «tacllanes» en la costa.
Los españoles utilizaron el término «tallaponas», pero también para designar a las capullanas.
Nota editorial: las etimologías thallay, thalana y thalla puna, así como la relación entre «tacllanes», «tallaponas» y «capullanas», deben contrastarse con las fuentes lingüísticas y coloniales citadas antes de aceptarse como conclusiones definitivas.
3. ¿Desde cuándo podemos hablar de «tacllanes»?
El texto sostiene que recién se podría hablar de «tacllanes» para referirse a los pobladores de la región a partir de los años 700 d. C. a 900 d. C. (después de Cristo).
Tampoco considera correcto denominar «tacllán» al primitivo poblador piurano que habitó estas tierras. En ese caso, propone utilizar la expresión «grupos étnicos», es decir, reconocer la existencia de diferentes grupos humanos, entre ellos el grupo étnico Meknon, dentro de muchos otros que habrían existido.
Según esta interpretación, el hombre denominado «tacllán» sería el resultado de un largo proceso de transculturación y mestizaje, durante el cual hombres de diversas características étnicas y distintos niveles culturales se mezclaron.
Influidos por el medio al que se adaptaron, estos grupos habrían desarrollado sus propias capacidades creadoras y recibido, al mismo tiempo, influencias culturales procedentes de otros lugares.
De esta manera, habrían llegado a constituir grupos étnicos: conjuntos de comunidades o tribus vinculadas por la geografía, un idioma común —que el texto identifica como sec—, características compartidas y un nivel cultural semejante.
Nota editorial: el intervalo de 700 a 900 d. C. constituye una datación aproximada propuesta por el texto, no una fecha demostrada aquí mediante documentos o evidencias arqueológicas. La inclusión de Meknon como grupo étnico pertenece a la propuesta histórica de J. V. C. y necesita fuentes independientes para establecer su carácter histórico.
4. El mestizaje y la formación de los grupos étnicos de la costa norte
Como se ha señalado, el texto sostiene que las etnias «tacllán» primero, y la nación «tacllán» después, fueron el resultado de un largo proceso de mestizaje y mezcla de poblaciones humanas.
Según esta explicación, grupos procedentes de diferentes lugares llegaron a los valles de Zarumilla, Tumbes, Piura y Chira, donde convivieron y compartieron el medio físico.
No sería posible fijar una fecha precisa para establecer desde cuándo se puede denominar «tacllanes» a estos pueblos. Por ello, el autor propone, con un criterio que reconoce como subjetivo, una fecha aproximada comprendida entre los años 700 y 900 d. C.
La idea central es que la población de esta extensa región no habría surgido de una sola comunidad homogénea, sino de un proceso histórico de interacción, adaptación y transformación cultural.
5. El testimonio del cronista fray Reginaldo de Lizárraga
El cronista fray Reginaldo de Lizárraga relata que, al internarse por el río de Tumbes, encontró un pueblo antiguo situado cuatro leguas más arriba.
Sus habitantes eran también buenos artífices y se dedicaban a elaborar chaquiras.
Para trabajar estos objetos, según el relato recogido, el artesano se tendía sobre un sofá largo de aproximadamente un geme de altura. Se echaba de vientre, mantenía libres los brazos y la cabeza y extendía una manta frente a sí, sobre la cual colocaba los instrumentos y materiales necesarios para realizar su trabajo.
El texto sostiene que esta costumbre se observaba en el resto del territorio de los «tacllanes» cuando llegaron los incas, quienes se habrían asombrado ante aquella forma de trabajar.
Nota editorial: la descripción se conserva conforme a la versión proporcionada por J. V. C. Para una edición documental definitiva, conviene localizar el pasaje exacto de Lizárraga y verificar su redacción, el contexto y la referencia bibliográfica.
6. La región antes de la llegada de los incas
Según el argumento desarrollado en el texto, antes de la llegada de los incas, la región en su conjunto no tenía una denominación única, porque los grupos étnicos no se habían organizado en un Estado unificado.
Cada valle, o cada porción de un valle, habría tenido su propia denominación.
Para ilustrar esta afirmación, se menciona al cronista Garcilaso de la Vega y su obra Comentarios Reales de los Incas. Al narrar las conquistas de Huayna Cápac, Garcilaso señala que el inca intimó la rendición de diez valles de la costa norte desde Pacasmayo, entre ellos Puchío (Poechos) y Sullana.
El texto interpreta este pasaje de la siguiente manera: los incas llamaban Sullana al conjunto de pueblos del medio Chira, mientras que a los pueblos del Alto Chira y Chincha los denominaban Puchío o Poechos.
A partir de ello, se plantea que las denominaciones territoriales pudieron variar según la época, la población y la autoridad política que las utilizaba.
Nota editorial: la interpretación geográfica de los nombres Sullana, Puchío, Poechos y Chincha debe comprobarse con el pasaje original de Garcilaso y con estudios históricos y toponímicos especializados.
7. La interpretación del término «Tallán» y la propuesta de Manuel Yarlequé
Por todo lo anteriormente expuesto, el autor del texto manifiesta su desacuerdo con el criterio del abogado e historiador cataquense doctor Manuel Yarlequé, quien, en 1922, dio a conocer una relación de vocablos «tacllanes».
Según el documento, el escritor cataquense ya fallecido Jacobo Cruz recogió esa relación en su obra Catac Ccaos.
De acuerdo con aquella versión, la voz «tacllán» significaría «tallán», entendido como una persona diestra en el manejo de la taclla o arado.
El texto reconoce que esta explicación podría tener cierta verosimilitud, puesto que los «tacllanes» habrían sido agricultores que manejaban bien el arado o taclla, palabra de origen quechua.
Sin embargo, presenta una objeción: la taclla era un instrumento agrícola utilizado en distintos territorios del Imperio incaico y que, según esta interpretación, los incas habrían traído a nuestra región.
Por consiguiente, el autor considera que la existencia de la voz quechua taclla no demuestra por sí sola que «Tallán» fuera una palabra propia del dialecto sec.
El texto concluye este argumento señalando que, si bien en el quechua existe la voz taclla, no se conoce —según el autor— la voz «Tallán», y menos aún como palabra procedente del dialecto sec.
Continuará…
Referencias mencionadas en el texto original
Manuel Cielo Sosa: historiador cataquense a quien se atribuye la interpretación sobre «tacllanes» y «Tallán».
Luis E. Valcárcel: Historia del Perú Antiguo, tomo VI.
José M. B. Farfán: glosario de voces indígenas mencionado en relación con el Instituto de Lenguas Andinas y el Museo de la Cultura Peruana.
Revista del Museo Nacional: publicación citada en relación con el alfabeto quechua y su aprobación en 1945.
Fray Reginaldo de Lizárraga: cronista cuyo relato describe la elaboración de chaquiras.
Garcilaso de la Vega: Comentarios Reales de los Incas.
Manuel Yarlequé: abogado e historiador cataquense, mencionado por su relación de vocablos publicada en 1922.
Jacobo Cruz: escritor cataquense, autor de la obra Catac Ccaos, en la que, según el texto, se recoge la relación atribuida a Manuel Yarlequé.
Recopilación y conservación de la memoria histórica: Julio Vílchez Coveñas (J. V. C.), Cura Mori Historia.
----------------------------------------------------------------------------------------
Asentado sobre el espacio-tiempo del poblado ancestral de Kukung Arák
Memoria histórica, identidad cultural y comunicación al servicio de Cura Mori
PRESENTACIÓN.
PAGINA 1. Cura Mori Historia es un espacio de información, investigación, difusión cultural y recuperación de la memoria histórica del distrito de Cura Mori, provincia y región Piura, Perú.
Su propósito es contribuir a la preservación de la identidad local mediante la recopilación, organización y difusión de información sobre el pasado, el presente y el patrimonio cultural de esta tierra. Está dirigido a los vecinos, investigadores, estudiantes y ciudadanos interesados en conocer, comprender y valorar la historia de nuestro distrito.
Este Blogger constituye un canal de comunicación e interacción ciudadana que busca promover el conocimiento de nuestras raíces, fortalecer el sentido de pertenencia y contribuir a que las nuevas generaciones conozcan, valoren y respeten su herencia cultural.
PROPÓSITO Y COMPROMISO CON LA COMUNIDAD
Cura Mori Historia promueve la difusión de información de interés público, el intercambio de conocimientos y la valoración de las iniciativas que contribuyen al desarrollo del distrito.
Asimismo, considera fundamental la transparencia en la gestión administrativa, económica y financiera de las instituciones públicas, así como la difusión responsable de los proyectos, las obras y las actividades de interés comunitario, ejecutados o en ejecución con recursos propios o mediante convenios con otras instituciones.
Nuestro propósito es contribuir a una ciudadanía informada, participativa y comprometida con el bienestar colectivo, la convivencia social y el progreso de Cura Mori.
MEMORIA HISTÓRICA E IDENTIDAD CULTURAL
Una de las principales líneas de trabajo de este espacio es la investigación y difusión de la historia ancestral de Cura Mori, con especial interés en la memoria de Kukung Arák y en el estudio del legado que el autor relaciona con la denominada cultura Meknón.
Mediante publicaciones históricas y culturales, se busca reunir, organizar y compartir relatos, testimonios, referencias documentales, fotografías y otros materiales que contribuyan a comprender la evolución histórica y cultural del distrito.
Este trabajo procura mantener viva la memoria de los pueblos originarios, sus costumbres, sus tradiciones y las expresiones culturales que forman parte de la identidad Curamorina.
La investigación histórica exige perseverancia, análisis y contraste de fuentes. Por ello, este proyecto considera importante distinguir entre los documentos históricos verificables, los testimonios transmitidos por la tradición oral y las interpretaciones del autor que requieren nuevas investigaciones o corroboración documental.
De esta manera, Cura Mori Historia busca contribuir a la construcción de una memoria colectiva responsable, abierta al diálogo y comprometida con el conocimiento de nuestro pasado.
CONTENIDOS Y RECURSOS INFORMATIVOS
Este espacio reúne y difunde contenidos relacionados con:
Historia de Cura Mori: evolución histórica, acontecimientos relevantes y desarrollo del distrito.
Memoria ancestral: investigaciones sobre Kukung Arák y Meknón, presentadas como parte de una línea de investigación histórica y cultural.
Identidad cultural: costumbres, tradiciones, manifestaciones culturales y memoria de los pueblos originarios.
Fototeca JVC: recopilación y difusión de fotografías y registros audiovisuales de interés histórico, social y cultural.
Comunicación social: acontecimientos locales, participación ciudadana e información de interés comunitario.
Cultura, deporte y sociedad: iniciativas y actividades que contribuyen a la integración y al desarrollo de la población.
Patrimonio y memoria colectiva: recopilación de testimonios, documentos y materiales que puedan servir como referencia para las generaciones presentes y futuras.
Estos contenidos aspiran a constituir un archivo de consulta que contribuya a preservar la memoria colectiva y facilite el acceso al conocimiento de nuestra tierra.
DIRECCIÓN Y RESPONSABILIDAD DEL PROYECTO
Julio Vílchez Coveñas (JVC) es el impulsor y responsable de Cura Mori Historia. Como investigador autodidacta de la historia local, comunicador social y promotor cultural, desarrolla una labor orientada a la recuperación, documentación y difusión de la identidad histórica de Cura Mori.
Su trayectoria está vinculada a la radio, el periodismo, la música y la composición, entre cuyas creaciones se encuentra la canción La Moringa. También manifiesta interés en el conocimiento y uso tradicional de las plantas, así como en la elaboración de preparados de origen vegetal destinados al bienestar humano.
Estas actividades forman parte de una trayectoria personal que busca integrar la comunicación, la cultura, la memoria histórica y los conocimientos tradicionales de la comunidad.
Su convicción es que conocer la historia de nuestro pueblo permite fortalecer la identidad, reconocer el valor de nuestros antepasados y transmitir nuestro patrimonio cultural a las generaciones que continuarán construyendo el futuro del distrito.
NUESTRO COMPROMISO
Cura Mori Historia reafirma su compromiso con la investigación histórica, la difusión cultural, la comunicación responsable y la preservación de la memoria colectiva de Cura Mori.
Este espacio permanece abierto al conocimiento, al diálogo y a la colaboración de vecinos, investigadores, docentes, estudiantes y todas las personas que deseen contribuir a recuperar, documentar y difundir la historia de nuestra tierra.
Creemos que cada fotografía conservada, cada testimonio recogido y cada documento investigado puede representar una pieza importante en la reconstrucción de nuestra memoria histórica.
Preservar la historia es una responsabilidad compartida: significa reconocer nuestras raíces, valorar nuestra identidad y transmitir a las nuevas generaciones el legado cultural de nuestro pueblo.
Cura Mori: historia que nos identifica, cultura que nos une y memoria que debemos preservar.
RESPONSABLE: Julio Vílchez Coveñas
ESPACIO DIGITAL: Cura Mori Historia
ARCHIVO FOTOGRÁFICO: Fototeca JVC
LEMA: Firmeza y constancia.
Pagina 02 . Árbol cronológico familiar de Julio Vílchez Coveñas
I. Versión fiel y organizada por generaciones
1. Línea paterna: familia Vílchez–Chiroque
Primera
generación documentada
Don Miguel Vílchez Lalupú
Se le
recuerda como primer teniente gobernador de Alto Kukung Arák.
Residió en
el desaparecido caserío de Cassarana, cerca del actual anexo de Santa Rosa, y
posteriormente en Kukung Arak.
Primer
compromiso: Concepción Rivas
Siete hijos
mencionados en el documento original:
- Mauricio Vílchez
- Enrique Vílchez
- Miguel Vílchez
- Pedro Vílchez
- Balbina Vílchez
- Baltazara Vílchez
- Concepciona Vílchez
Segundo
compromiso: Josefa Coveñas
Don Pedro Vílchez Rivas
Hijo de
Miguel Vílchez Lalupú. El documento consigna la edad de 56 años, sin precisar
la fecha a la que corresponde.
Unión con
Rosa Chiroque
Tercera
generación
Sr. Juan Vílchez Chiroque
Nacimiento
consignado: 1931.
Padre: Pedro
Vílchez Rivas. Madre: Rosa Chiroque.
Unión con
Clotilde Coveñas Valencia
Cuarta
generación
Julio Vílchez Coveñas
Autor de
Cura Mori Historia y miembro de una familia de ocho hermanos.
Teodoro,Eugenio,Felix,
Máximo(+) ,Artemio,Julio,Fredesvinda .
2. Línea materna de Juan Vílchez Chiroque
Los abuelos
maternos consignados en el documento son:
- Don Roberto Chiroque Fernández,
natural de Casagrande.
- Doña Elisa Yovera Villegas,
natural de Catacaos.
Ambos
aparecen como padres de Rosa Chiroque, madre de Juan Vílchez Chiroque. Este
parentesco se presenta conforme al relato familiar y queda pendiente de
corroboración documental.
3. Línea familiar de Clotilde Coveñas Valencia
Antepasados
mencionados
Don Vicente
Coveñas — tatarabuelo.
Tatarabuela:
nombre no consignado.
Abuelos
mencionados
Don
Guadalupe Coveñas Espinoza
Doña Carmen
Vílchez Espinoza
Se indica
que Guadalupe Coveñas Espinoza está sepultado en el pabellón de abajo del
cementerio de Catacaos.
Padres de
Clotilde, según el texto
Don Evaristo
Coveñas Silva
Doña Juana
Valencia Lalupú
Hijos de
Evaristo Coveñas Silva y Juana Valencia Lalupú
- Clotilde Coveñas Valencia (+)
- Bernabé Coveñas Valencia (+)
Observación
genealógica: la relación exacta entre Vicente Coveñas, Guadalupe Coveñas
Espinoza y Evaristo Coveñas Silva debe comprobarse. El texto original no
explica de forma inequívoca todos los eslabones entre estas generaciones.
II. Versión narrativa profesional
ÁRBOL CRONOLÓGICO FAMILIAR DE JULIO VÍLCHEZ
COVEÑAS *
*Memoria de
nuestros antepasados, raíces familiares
1. Don Miguel Vílchez Lalupú: memoria de una
generación
En la memoria familiar de Julio Vílchez
Coveñas ocupa un lugar destacado don Miguel Vílchez Lalupú, recordado como el
primer teniente gobernador de Alto Kukung Arák. Según el testimonio familiar,
don Miguel residió inicialmente en el desaparecido caserío de Cassarana,
situado cerca de lo que hoy es el anexo de Santa Rosa. Posteriormente habitó en
Kukung Arak, cuando, de acuerdo con el recuerdo transmitido, el poblado contaba
aproximadamente con doscientas casas. Don Miguel Vílchez Lalupú formó una
familia y tuvo dos compromisos conocidos: el primero con doña Concepción Rivas
y el segundo con doña Josefa Coveñas. El registro familiar menciona siete
hijos: Mauricio, Enrique, Miguel, Pedro, Balbina, Baltazara y Concepciona
Vílchez. Queda pendiente determinar documentalmente a cuál de las dos uniones
correspondió cada hijo, así como establecer si existió descendencia del segundo
compromiso. #
# 2. Don
Pedro Vílchez Rivas y sus descendientes Entre los hijos mencionados de don
Miguel figura don Pedro Vílchez Rivas, padre de don Juan Vílchez Chiroque, cuyo
nacimiento se sitúa en 1931. La madre de Juan fue doña Rosa Chiroque. De esta
manera, el relato familiar establece una línea de descendencia que une a don
Miguel Vílchez Lalupú con don Pedro Vílchez Rivas y, posteriormente, con don
Juan Vílchez Chiroque. #
# 3. Los
antepasados maternos de Juan Vílchez Chiroque Por la línea materna, el registro
recuerda a don Roberto Chiroque Fernández, natural de Casagrande, y a doña
Elisa Yovera Villegas, natural de Catacaos, identificados como abuelos maternos
de Juan Vílchez Chiroque. Estos nombres forman parte de la memoria genealógica
que permite reconocer los vínculos familiares entre distintas localidades de la
región. La relación exacta entre ambos y Rosa Chiroque deberá contrastarse con
los documentos familiares o civiles disponibles. #
# 4. Don
Juan Vílchez Chiroque y doña Clotilde Coveñas Valencia Don Juan Vílchez
Chiroque formó una familia con doña Clotilde Coveñas Valencia. De esta unión
nacieron ocho hijos, entre ellos Julio Vílchez Coveñas, autor del blog *Cura
Mori Historia*. El registro también menciona a Máximo, fallecido, mientras que
los nombres de los demás hermanos quedan pendientes de completar. La memoria de
don Juan se conserva en este árbol genealógico bajo la denominación de
**patriarca familiar**, en reconocimiento a su lugar como padre y referente de
varias generaciones. #
# 5. Los
antepasados de Clotilde Coveñas Valencia Por la línea familiar de doña
Clotilde Coveñas Valencia, el documento menciona a don Vicente Coveñas como
tatarabuelo, aunque no consigna el nombre de la tatarabuela. También identifica
a don Guadalupe Coveñas Espinoza y doña Carmen Vílchez Espinoza como abuelos, y
a don Evaristo Coveñas Silva y doña Juana Valencia Lalupú como sus padres. El
registro señala que don Guadalupe Coveñas Espinoza fue sepultado en el pabellón
de abajo del cementerio de Catacaos. Clotilde tuvo un hermano llamado Bernabé
Coveñas Valencia, también fallecido. Ambos nombres forman parte de la memoria
familiar que este documento busca preservar. #
# 6. Continuidad
de la memoria Julio Vílchez Coveñas, hijo de don Juan Vílchez Chiroque y doña
Clotilde Coveñas Valencia, continúa esta historia familiar mediante su trabajo
de investigación y divulgación en *Cura Mori Historia*. Su propósito es
contribuir a conservar los nombres, las relaciones de parentesco y los
recuerdos transmitidos por sus antepasados, vinculando la historia familiar con
la memoria social del distrito de Cura Mori. Este árbol genealógico constituye
un registro en desarrollo. Su contenido podrá ampliarse mediante testimonios de
familiares, fotografías antiguas, partidas de nacimiento, actas matrimoniales,
defunciones y otros documentos que permitan precisar las fechas y confirmar los
vínculos entre generaciones. *
*La memoria
de una familia es también una parte de la memoria de su pueblo.*
*
Conservarla con respeto y documentarla con rigor permite que las nuevas
generaciones conozcan sus raíces y comprendan mejor su historia. *
*Autor del
registro:*
* Julio
Vílchez Coveñas **Proyecto de memoria histórica:*
* Cura Mori
Historia (JVC) *
*Fecha de la
publicación original consignada:*
* sábado 3
de enero de 1970, pendiente de verificar como fecha de publicación del registro
digital.
III. Datos que conviene verificar
|
Dato |
Estado |
|
Nacimiento
de Juan Vílchez Chiroque en 1931 |
Fecha
consignada en el relato; falta documento de respaldo. |
|
Los siete
hijos de Miguel Vílchez Lalupú |
Nombres
conservados; falta precisar a qué compromiso perteneció cada uno. |
|
Edad de 56
años de Pedro Vílchez Rivas |
No se
conoce el año de referencia. |
|
Parentesco
de Roberto Chiroque Fernández y Elisa Yovera Villegas |
Atribuido
como abuelos maternos de Juan; pendiente de documentación. |
|
Antepasados
de Clotilde Coveñas Valencia |
Se
conservan los nombres; falta aclarar los vínculos entre algunas generaciones. |
|
Los ocho
hijos de Juan y Clotilde |
Se conoce
el total, pero faltan seis nombres en el fragmento, además de Julio y Máximo. |
|
Fecha del
3 de enero de 1970 |
Corresponde
al encabezado compartido; no se ha comprobado que sea la fecha original de
publicación en Blogger. |
IV. Próximo paso para completar el árbol………


.jpeg)

