Cura Mori

ETNIA MEKNÓN -KUKUNG ARAK - CURA MORI (JUAN ALONSO DE MORI Y ALVARADO )

miércoles, 21 de enero de 1970

16 - Meknón -Interpretación – Leyenda ( Interpretación J.v.c)

Por la cumbre del Cerro Tunal emergió el poderoso e imponente rey llamado Meknón “Pájaro errante de voz estruendosa”. Venia emigrando del norte, a través del mar, en busca de nuevas tierras y mejores horizontes para su pueblo. Meknón y su sequito conformado por sus fieles mujeres , sus jóvenes capitanes y leales seguidores , contemplaron extasiados aquella región generosa y supieron que por fin el largo peregrinaje había terminado con jubilo radiante Meknón señalo las fértiles y exuberantes tierras escoltadas por los muros de médanos reverberantes ; cercano estaba el mar , caudaloso los ríos que desembocaban allí , abundantes los frutos y animales silvestres , claro y luminoso el cielo que hacia mas favorable y propicia la observación y benevolencia de los dioses celestes . Todo eres riqueza y generosidad por aquellos soleados y calurosos ámbitos y por eso Meknón y su pueblo decidieron establecer y prolongar su estirpe en aquel lugar al cual pusieron por nombre Kukungarak.
Poco tiempo después, atraído por la generosa naturaleza de la región, arribo a tierras Étnicas, otro poderoso señor. No en vano se llamaba Narigualá y había intuido las existencias de aquellas tierras propicias. Acompañado de un sequito numeroso, holló también los arenales límpidos y suaves, así como los vergeles y bosques enclavados por aquellas tierras.
Enterado por sus mensajeros de la llegada de este señor peregrino, Meknón acude al encuentro de Narigualá impregnado de la generosidad de estas tierras, lo acoge fraternalmente, lo hace conocer la amplitud fértil de la región invitándolo a compartir aquella naturaleza.
(La versión de esta hermosa leyenda ha sido redactada por el autor de este Blogger´s de acuerdo con la narración de don Jacobo cruz Villegas.
Este relato legendarios muy original muy sui generis por que a diferencia de las leyendas y mitos de otros pueblos, plagados de conflictos y guerras fratricidas, todo en el respira generosidad amplitud de espíritu y comprensión humana. en esta leyenda el curaca Meknón que , de acuerdo con este relato , fue el primero en habitar tierras costeñas , al enterarse de la llegada de Narigualá , otro poderoso señor , lo acoge de manera hospitalaria y lo invita a el y a su gente a poblar con estas tierras .
Este es un testimonio literario prehispánico que refleja no solo relación intima con el medio geográfico si no que refleja la idiosincrasia característica de nuestros pueblos nativos, idiosincrasia que hasta hoy se proyecta en nuestro pueblo regional. Esta es una leyenda autentica étnica por que trasluce un rasgo característico de la idiosincrasia de nuestras gentes el espíritu hospitalario, franco, abierto que tanto admira a los foráneos. Un espíritu que esta en consonancia con el, ambiente cósmico que lo rodea. Con su mar pacifico y generoso, con sus fértiles valles y su rol radiante y caluroso.
En la leyenda de Meknón se alude también a uno de los importantes flujos migratorios que contribuyeron al poblamiento de la zona costeña nuestra región. En todos los mitos y leyendas que se refieren a seres y pueblos venidos de otros lugares, estos siempre tienen procedencia norteña. Al respecto los testimonios literarios e históricos nos hablan de un origen diferente del poblador de la costa y de la sierra de Piura y Tumbes. Mientras en los orígenes de los Étnicos - habitantes costeños – se alude a migraciones centroamericano a través del mar, en los orígenes de Ayahuasca y Huanca Pampas habitantes serranos se alude a un origen selvático de tribus jibaras y auca runas respectivamente.
Quizás esto explica en parte la idiosincrasia diferente que aflora en los testimonios literarios prehispánico de costeños y serranos. Así tenemos que la leyenda de nuestra costa, como la Meknón y la de del tampu Leroc, se aprecia un espíritu hospitalario, acogedor, mientras que en leyendas de nuestra sierra como la del Paria caca y la del Cerro Aypate, resalta un espíritu combativo guerrero.